Cuando parecía que nada podía empeorar, lo hizo. El mundo se derrumba, y tú con él, llega un punto en el que estás tan jodida que no aguantas más, cuando llevas días de insomnio, de dolor, lágrimas y toneladas de maquillaje para ocultarlo todo, llega el día que explotas, el día que simplemente quieres que todo acabe, que quieres morir a toda costa.
Todo duele.
Estoy tan llena de dolor y odio que ni siquiera distingo de qué es cada cosa, todo se junta, crece, y yo no puedo sostenerme. Solo puedo llorar hasta quedarme dormida, y entonces tener pesadillas.
Hoy, hoy es uno de esos días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario